martes, 26 de julio de 2011

Demasiado tiempo...


Déjame que te hable... aunque no pueda, aunque no quiero...
Déjame que te diga que hace algún tiempo rompí tu espejo...
No era la forma lo que estorbaba, no eran los bordes ni su ornamento
La imagen que este me regalaba, se avergonzaba de su reflejo...

Arduo fue mi caminar... no fue un ameno paseo...
Y la maldita espiral de que hablabas...
Creeme que no la vi ayer y que aún hoy no la encuentro...

Sangro tus palabras una a una y aun se dañan mis huesos...
que de ignorar tantas balas, ya tengo el cuerpo deshecho...
Que yo siempre te entendí, sé que ahora también te entiendo...
Que no quieres que te mire... porque te veo desde dentro.

No supe donde encontrarme cuando se rompió tu espejo...
No logré hallarme en tus ojos, no me miras hace tiempo.

Las cristalinas aguas de un lago, hoy regalan mi reflejo, a quien se quiera acercar,
a quien no le tema al viento,
que desdibuja mi imagen y me construye de nuevo.
Ahora comprendo el suceso, la ruptura del espejo.
El problema fue el tamaño, especialmente pequeño,
que sintióse incapaz de tolerar los procesos y supo que no podría con los tiempos venideros...

domingo, 20 de septiembre de 2009

Sangrando vacío



Y saber que acabó el tiempo...

y que andas deshaciendo nudos que me ataste ayer.


Convirtiendo los recuerdos

en cenizas para cuentos que mañana pensaré.

Sabiendo que no nos dimos

todo aquello que pudimos, no supimos distinguir,

controlando los abrazos,

me sorprendieron los pasos que no acertamos a dar,

e intentando atar los cabos de extremos deshilachados

pude verme de perfil, sustrayendo con trabajo,

arrancando los pedazos de mi vida para ti.

Confundiendo, enredando y mostrándote valores

que no eran propios de mi.

Me queda el sabor amargo de lo que pudo y no fue,

de haber amado, y no haber entregado hasta dejarme la piel,

de haberte regalado la mitad de lo que soy.

Recojo cabizbaja y enredada mis retazos en busca de algún lugar...

donde los pueda ordenar.

Volveré pisando fuerte, elevando bien la frente con orgullo y con verdad...

domingo, 26 de julio de 2009

Estoy ahí contigo...


Deja que tus ojos les hablen de ti,

abre bien los brazos, déjate sentir.

Guarda en tu retina todos los colores,

Cuentame sin prisa a qué huelen sus olores,

y cociname un cuento repleto de sus sabores.

Camina con fuerza, paso firme y decidido,

me consta que no te olvidas de hacerlo todo con mimo.

Sé que vas a ser muy grande, que vivirás para ti,

sabes que es muy importante no olvidarse de vivir.

Lograrás lo que decías, todo eso y mucho más

pero tómate tu tiempo, no dejes de disfrutar.

Los besos y los abrazos que no vas a poderme dar

guardalos en un saquito, que pronto lo iré a buscar.


pd: Estoy deseando escucharte cantar una rancherita para no olvidar...
te quiero


viernes, 10 de julio de 2009

Voces a oscuras


Silencio que sustenta
sus noches de verano,
Gritando en la cabeza al sosiego no encontrado.
Silencio, susurros alocados
y el cántaro que rompe de tanto ser usado.
Preguntas sin respuesta y los cuerpos abatidos,
cansados de bailar al son de mis latidos.
Silencio, y rotas las yemas de tanto tocar...
silencio, domadas las rocas con agua de mar.
Silencio, no encuentro palabra,
silencio sembrado y el alma gastada...

sábado, 20 de junio de 2009

Suspiro...


Extremadamente bonita,
extremadamente jodida,
Así va y viene la vida,
Te besa en la boca y te arranca los labios,
Te late la loca sangre y te funde en agravios.
Te muestra lo que perder, enseñando un pequeño ápice de lo que ganar.

Sólo perdiendo el miedo a perder, hallarás el camino a la gloria...

Perdiendo el miedo a perder,
pensé que ganar podría,
con tan poca lucidez que olvidé en el alma mía
el tesoro que guardaba y que tan feliz me hacía...

Vivir; sin miedo
Actuar; con prudencia
Amar; sin medida

domingo, 7 de junio de 2009

Volando


Y volaré,
y volaré muy alto cual tortuga voladora
y nadaré sobre el aire que será mi mar,
y llegaré a los confines de la tierra
o donde quiera llegar...
porque tuve que llorar sangre
y aun me queda por llorar
pero llegaré a mi meta
y donde quiera llegar...
bien sabemos que en la vida no sobra facilidad...

viernes, 22 de mayo de 2009

La Miel


Comí una miel demasiado buena, una miel dorada y brillante que se deshacía antes de llegar a mi boca de asno.

Tragaba la miel sin saborear y tan buena era que olvidé que caminaba mientras la tragaba y casi caigo a un acantilado del que me habría sido imposible salir,
y me asusté tanto al ver las picudas rocas que solté la miel,
la solté para pensar que no podía pasarme esto otra vez,
la solté aun temiendo que algún oso goloso o algún blanco y apuesto corcel se comiera mi miel.
Y lloré, y recordaba la miel con los ojos en carne viva de tanto llorar, de tanto como amaba yo a mi miel, de lo que precisaba su olor, su brillo y su calor.
Pero me senté, me senté a pensar cómo podía hacer para olvidar el miedo a la caída y para no caerme.
Recordé que era necesario llevar la cabeza alta,
para poder ver y recordé que sólo los corceles apuestos son capaces de llevar alta la cabeza, capaces de andar mientras degustan la miel.
Así, sin más dilación empecé a trabajar duro para convertirme en lo que había deseado toda mi vida, un apuesto corcel, para que así, además mi miel se sintiese orgullosa de caer en mi boca.